Los Goya y la Política CInematográfica por Miguel Ángel Rodríguez

La fiesta de los Goya, esa gran fiesta del cine español, acaba de finalizar y lo normal, como hace todo el mundo, es que empiece contando el nombre de los ganadores y los vencidos, contando las anécdotas y los discursos, pero creo que tengo cosas más importantes que hacer. ¿Como qué? Pues principalmente una critica al cine español, a ese cine, antes humorístico y simpático, y que ahora su tema principal no parece ser otro que el cine negro. 



Por otro lado todos hablan de crisis, del futuro de la industria cinematográfica en nuestro país, de la influencia que tienen sus películas en el cine, pero una de dos, o no se dan cuenta de lo que ofrecen o quien les realiza el estudio de mercado es alguien nefasto. ¿Quiénes son los futuros espectadores? Nosotros, los jóvenes y, con mi más sentido perdón, les digo que sus historias de la guerra civil, de la posguerra civil –Como dijo Santiago Segura, “premiadas por su originalidad” en tono sarcástico- cansan al publico joven, y cada vez más a los adultos. Cada día me pregunto más qué es lo necesario para poder realizar un cine taquillero, entretenido y del cual no salgas con tristeza de verlo, como nos ocurre cada vez más en nuestro país. 

Pero la respuesta está clara: no hay dinero para hacer cine, únicamente hay “contratos” concedidos por el Estado, para que los directores de cine se amolden a las peticiones de éste, a cambio de las subvenciones. ¿Existen en nuestro país los géneros de aventura, fantasía, suspense, acción…? No, en nuestro país existe el cine político –pido perdón a todos aquellos que ponen su granito de arena para intentar impedir este suceso-. 

En la gala de los Goya se escuchó una frase que me llenó de ilusión, fue de Kike Maillo, ganador del Goya a la Dirección Novel por Eva, que dijo: “Yayo, ahora ganamos el mundial de futbol y hacemos películas de robots, a este país no lo reconoce ni la madre que lo parió”. Este espíritu es el que se debería de premiar, crear cine innovador, distinto a la oscuridad que reina ahora en las mentes de nuestros directores. 

Y hablando de política, como olvidarme de Isabel Coixet y su discurso tras haber ganado el Goya por Escuchando al juez Garzón. Un discurso político, lleno de alusiones a la política, tanto a la presente como a la pasada, que acababa con una frase políticamente incorrecta: “sí habrá paz para los malvados”. 

Pero este problema no acaba aquí. Si esta cuestión se traslada a la prensa vemos a dos de los periódicos más conocidos de toda España, el País y El Mundo, uno haciendo referencia a la gala en portada y el otro simplemente sin nombrarla. 

Pero bueno, qué se le va a hacer sino alegrarse por las actuaciones de Eva Hache, El Langui, Santiago Segura, Antonio Resines, Juan Diego y muchos más que pusieron ese toque gracioso, que nos hizo olvidar la política cinematográfica por un momento. Gracias a todos vosotros y felicitaciones a los premiados.


Si te ha gustado mi post, puedes visitar mi blog:

No hay comentarios:

Publicar un comentario